-Voy
a hacer sencilla la razón por la cual estoy acá en Rusia. Por asuntos laborales
me toco viajar, tenía que encargarme de que los envíos iban a ser perfectamente
hechos y que no vaya a haber ningún defecto.
Ya
en el hotel, que no se veía para nada bien, tuve que llenar un formulario en la recepción y ahí note que
solo se encontraba una sola persona en el hotel, un hombre de antigua edad
comiendo tostadas, pero en el momento
que la recepcionista estaba dándome la llave para mi cuarto, una persona que se
veía apurada, se abalanzó hacia el mostrador. Sin pedir permiso tomo sus llaves
y con rapidez se fue por los pasillos. Fue tan brusco este suceso, que ni siquiera
pude distinguir su cara pero aun así, ni una mísera disculpa pude escuchar.
La caminata que había
hecho me dejo exhausto y decidí que no iba a cenar. Ya a punto de entrar a mi
cuarto, un despiste con las manos hizo que se me caiga la llave del cuarto y
mientras las levantaba, escuche una palabra que no pude distinguir y por algún motivo no podía dejar de estar
encorvado, no podía moverme por más fuerza que hacía, la desesperación apareció
en todo mi cuerpo ¿Qué había sido aquello que escuche? ¿Qué es esto que no me
deja levantarme? No había perdido la calma por completo y fue en ese instante
que, lo que parecía la voz de un hombre, me deseaba las buenas noches y por alguna
razón, me pude levantar y ver como este hombre, alto y firme, entraba con
alguien al cuarto, parecía más bien como una sumisión que un acuerdo. Me
intrigo más este hecho que el momento que estuve congelado, porque sentí que no
tendría que haber presenciado ese momento. Me deshice rápido de este
pensamiento, cuando unos sonidos fuertes pero inentendibles me llamaron la
atención. Provenían del cuarto 808, a la izquierda del mío. Los ruidos disminuían
su volumen, pero mi curiosidad fue más fuerte y aplique una técnica que me había
enseñado un gran amigo del secundario y consistía en tener la base de un vaso
amplio en el oído y por el otro extremo recibía todas las ondas de sonidos, que
se concentraban en la base, y de esa manera poder escuchar mejor y con
facilidad. Cuando lo hice el horror enseguida se apodero de mí. Obviamente lo
audible no era de lo mejor, pero se podía conectar las palabras y formar
contextos. La misma voz del hombre que me saludo, pedía algo que el otro le
debía de forma obligada, que, al parecer este hombre no tenía.
Fue
entonces, que hubo pocos segundos de silencio, hasta que el deudor, empezó a
rezar por su vida y sus pecados, pero sin poder terminar porque el hombre de
las buenas noches, no tardo en disparar. Mis ojos se cerraron en la misma
sintonía que el disparo, y quede anonadado por no más de 5 minutos, pero que
pasaron como vidas. Para mi sorpresa mi reacción fue rápida, inmediatamente
deje el cuarto y me asome al pasillo, no había nadie y la puerta de la habitación
808 estaba semi-cerrada y sin pensar mis acciones, entré apurado y quede
atónito al ver lo que había delante de mí: era mi propio cuerpo y algo se quebró
dentro mío y el equilibrio se desprendió
de mí, y tropezando al pasillo, vi algunas personas asomarse.
Luego
de esa noche, la policía tomo mis datos y de sus investigaciones dedujeron que
era inocente, pero yo no puedo entenderlo hasta la fecha, perdí la cordura, y
es por eso que recurrí a usted Madame…
-Méchant.
-Méchant, me hablaron bien de usted, de
su conocimiento “ilimitado” y demás, lo que no pude entender fue acerca del pago
de la sesión.
-El pago es su alma.
-Madame, no andemos con tonterías que
no tengo tanto tiempo, vine aquí por trabajo, no por estupideces.
A pesar de mi forma de actuar, ella permanecía
seria.
-El conocimiento infinito se puede
obtener, pero se paga con el alma. Podrá sacarte de cualquier duda, pero el
equilibrio del universo tiene que estar intacto, y los mortales no tienen que andar
jugando con las manos de Dios.
-Insólito, siento que está jugando
conmigo pero acepto el desafío de no asustarme ante sus palabras.
En ese instante las puertas se
cerraron con fuerza, y las paredes se achicaron, para mi terror, sus
articulaciones sonaban a cada rato, con movimiento que me perturbaban, parecía
alguna especie de metamorfosis, temí lo peor.
-Ahora tu cuerpo no te pertenece, ya
no eres amo ni señor de “él”, sino de nosotros, ahora, estas en el imperio
caído y no hay vuelta atrás. Sin embargo, voy a explicarte que fue lo que
ocurrió.
Ella seguía calmada a pesar de
citarme al mismísimo infierno, y yo, preparaba mis piernas, ya no me importaba la
razón de lo que paso con mi suceso, simplemente trato de localizar una salida.
-Entraste en la franja de los
multiversos, ustedes los mortales están tan cerca pero tan lejos de tener cohesión
con estos que a veces, ignoran la imaginaria colisión de estos univ...
Así como un venado escapa de un león,
sin mirar atrás y con una buena dosis de adrenalina, me dispuse a correr hacia
la ventana que estaba a unos cuantos metros hacia mi derecha. Una risa demoníaca que parecía solo presenciar mi escapatoria, citó unas palabras de un
lenguaje que desconozco, y se esfumó ante mis ojos después de haber conseguido
salir.
Una
paranoia desconocida totalmente por mí, empezó. Veía cosas extrañas y, por
momentos creía que alucinaba. Mi cabeza se destruía lentamente por todo esto y entonces
decidí tomar un avión hacia Tierra del Fuego.
Llegado
a mi destino, busqué un lugar donde alojarme.
-“Vidic Spa & Hotel”, que se
pudran los del trabajo- pensé e inmediatamente arrojé mi celular a la basura.
Ya
era tarde y solo quería despejarme, creer que todo había sido que me habían
puesto algo en la bebida o lo que fuese, pero nada ligado con lo real. Me abalancé
contra el mostrador y tomé la primera llave que vi mientras dejaba unos
billetes arriba de este.
-Habitación
806, habitación 807, es aquí, habitación 808.- Me sorprendí a mí mismo con la
velocidad que coloque las llaves, como si ya las conociera.
Me
dispuse a desempacar hasta que me congelé, ¿Cómo pude ser tan despistado? El
mismo hotel que Rusia, la habitación… No, tendría que haber sido casualidad,
era imposible, aunque en mi conciencia, estaba aterrado. Tenía que corroborar
cuanta gente había, no podía apostar a mi vida, y menos quedarme allí mucho
tiempo más si confirmaba los hechos ¿Me estaba volviendo loco? salí a los
pasillos y mi corazón casi se desprende de mí. El hombre de las buenas noches
estaba en los pasillos, cerca de unas habitaciones más altas de número, tocando
para ver si se hallaba alguien allí. Baje apenas la mirada y pude observar a un
hombre levantando algo del suelo.
-“Ayúdame por favor”.- Murmuré, pero
fue en vano. El hombre de las buenas noches lo sabía, sabía que estaba ahí,
simplemente era parte del juego, de ese horrible juego en el que me metí con Satanás,
pero ya era tarde, ya no había vuelta atrás. Se acercó hacia mí mientras le dictaba
al hombre de la habitación 807 esa frase suya que muy bien yo ya conocía.
-“Buenas noches”.- El otro sujeto ni
se percató de lo sucedido.
Entonces me empujó contra el suelo
del cuarto, y mientras me arrastraba, mi mente se despedía de mí, y quedó solo
mi corazón. Ahí entendí que aquella noche el deudor no tenía que pagar con
dinero, sino con el alma.
-“Me debes algo”, dijo, mientras
limpiaba su arma enfrente de mí.
Nunca había rezado, pero las misas
los domingos de niño, me hicieron recordar las plegarias por mis pecados hacia Él.
P.D: Trate de achicar lo mas que pude el uso de palabras y usar detalles solo en lo principal y aun así se me alargo mas de lo debido. Ojala que le guste y le pido disculpas.

Es evidente el intento de construir un relato que fuera más allá de lo literal e involucrara al lector de manera activa; sin embargo, la historia resulta confusa (repensar la lógica causa-consecuencia). No es extenso por la cantidad de palabras sino por información innecesaria; desaprovechás el uso de indicios. Además, no contribuyen a darle claridad los errores de expresión, que son muchos.
ResponderEliminarEstán logrados el extrañamiento y la verosimilitud. El tiempo es lineal.
Rever tiempos verbales, puntuación y párrafos, rayas de diálogo (ubicación y forma: deben ser rayas no guiones; además, la primera abarca 5 párrafos, acá tendrías que haber utilizado otra forma para señalar que todo eso era lo que le estaba diciendo a su interlocutor), ortografía, vocabulario (repeticiones; “dentro mío” por “dentro de mí”).
Nota: 6+