miércoles, 31 de octubre de 2018

Habitacion 808 / Vega Mauricio




            -Voy a hacer sencilla la razón por la cual estoy acá en Rusia. Por asuntos laborales me toco viajar, tenía que encargarme de que los envíos iban a ser perfectamente hechos y que no vaya a haber ningún defecto.
            Ya en el hotel, que no se veía para nada bien, tuve que llenar  un formulario en la recepción y ahí note que solo se encontraba una sola persona en el hotel, un hombre de antigua edad comiendo tostadas, pero  en el momento que la recepcionista estaba dándome la llave para mi cuarto, una persona que se veía apurada, se abalanzó hacia el mostrador. Sin pedir permiso tomo sus llaves y con rapidez se fue por los pasillos. Fue tan brusco este suceso, que ni siquiera pude distinguir su cara pero aun así, ni una mísera disculpa pude escuchar.
La caminata que había hecho me dejo exhausto y decidí que no iba a cenar. Ya a punto de entrar a mi cuarto, un despiste con las manos hizo que se me caiga la llave del cuarto y mientras las levantaba, escuche una palabra que no pude distinguir y  por algún motivo no podía dejar de estar encorvado, no podía moverme por más fuerza que hacía, la desesperación apareció en todo mi cuerpo ¿Qué había sido aquello que escuche? ¿Qué es esto que no me deja levantarme? No había perdido la calma por completo y fue en ese instante que, lo que parecía la voz de un hombre, me deseaba las buenas noches y por alguna razón, me pude levantar y ver como este hombre, alto y firme, entraba con alguien al cuarto, parecía más bien como una sumisión que un acuerdo. Me intrigo más este hecho que el momento que estuve congelado, porque sentí que no tendría que haber presenciado ese momento. Me deshice rápido de este pensamiento, cuando unos sonidos fuertes pero inentendibles me llamaron la atención. Provenían del cuarto 808, a la izquierda del mío. Los ruidos disminuían su volumen, pero mi curiosidad fue más fuerte y aplique una técnica que me había enseñado un gran amigo del secundario y consistía en tener la base de un vaso amplio en el oído y por el otro extremo recibía todas las ondas de sonidos, que se concentraban en la base, y de esa manera poder escuchar mejor y con facilidad. Cuando lo hice el horror enseguida se apodero de mí. Obviamente lo audible no era de lo mejor, pero se podía conectar las palabras y formar contextos. La misma voz del hombre que me saludo, pedía algo que el otro le debía de forma obligada, que, al parecer este hombre no tenía.
            Fue entonces, que hubo pocos segundos de silencio, hasta que el deudor, empezó a rezar por su vida y sus pecados, pero sin poder terminar porque el hombre de las buenas noches, no tardo en disparar. Mis ojos se cerraron en la misma sintonía que el disparo, y quede anonadado por no más de 5 minutos, pero que pasaron como vidas. Para mi sorpresa mi reacción fue rápida, inmediatamente deje el cuarto y me asome al pasillo, no había nadie y la puerta de la habitación 808 estaba semi-cerrada y sin pensar mis acciones, entré apurado y quede atónito al ver lo que había delante de mí: era mi propio cuerpo y algo se quebró dentro mío y el equilibrio  se desprendió de mí, y tropezando al pasillo, vi algunas personas asomarse.
            Luego de esa noche, la policía tomo mis datos y de sus investigaciones dedujeron que era inocente, pero yo no puedo entenderlo hasta la fecha, perdí la cordura, y es por eso que recurrí a usted Madame…
-Méchant.
-Méchant, me hablaron bien de usted, de su conocimiento “ilimitado” y demás, lo que no pude entender fue acerca del pago de la sesión.
-El pago es su alma.
-Madame, no andemos con tonterías que no tengo tanto tiempo, vine aquí por trabajo, no por estupideces.
A pesar de mi forma de actuar, ella permanecía seria.
-El conocimiento infinito se puede obtener, pero se paga con el alma. Podrá sacarte de cualquier duda, pero el equilibrio del universo tiene que estar intacto, y los mortales no tienen que andar jugando con las manos de Dios.
-Insólito, siento que está jugando conmigo pero acepto el desafío de no asustarme ante sus palabras.
En ese instante las puertas se cerraron con fuerza, y las paredes se achicaron, para mi terror, sus articulaciones sonaban a cada rato, con movimiento que me perturbaban, parecía alguna especie de metamorfosis, temí lo peor.
-Ahora tu cuerpo no te pertenece, ya no eres amo ni señor de “él”, sino de nosotros, ahora, estas en el imperio caído y no hay vuelta atrás. Sin embargo, voy a explicarte que fue lo que ocurrió.
Ella seguía calmada a pesar de citarme al mismísimo infierno, y yo, preparaba mis piernas, ya no me importaba la razón de lo que paso con mi suceso, simplemente trato de localizar una salida.
-Entraste en la franja de los multiversos, ustedes los mortales están tan cerca pero tan lejos de tener cohesión con estos que a veces, ignoran la imaginaria colisión de estos univ...
Así como un venado escapa de un león, sin mirar atrás y con una buena dosis de adrenalina, me dispuse a correr hacia la ventana que estaba a unos cuantos metros hacia mi derecha. Una risa demoníaca que parecía solo presenciar mi escapatoria, citó unas palabras de un lenguaje que desconozco, y se esfumó ante mis ojos después de haber conseguido salir.
            Una paranoia desconocida totalmente por mí, empezó. Veía cosas extrañas y, por momentos creía que alucinaba. Mi cabeza se destruía lentamente por todo esto y entonces decidí tomar un avión hacia Tierra del Fuego.
            Llegado a mi destino, busqué un lugar donde alojarme.
-“Vidic Spa & Hotel”, que se pudran los del trabajo- pensé e inmediatamente arrojé mi celular a la basura.
            Ya era tarde y solo quería despejarme, creer que todo había sido que me habían puesto algo en la bebida o lo que fuese, pero nada ligado con lo real. Me abalancé contra el mostrador y tomé la primera llave que vi mientras dejaba unos billetes arriba de este.
            -Habitación 806, habitación 807, es aquí, habitación 808.- Me sorprendí a mí mismo con la velocidad que coloque las llaves, como si ya las conociera.
            Me dispuse a desempacar hasta que me congelé, ¿Cómo pude ser tan despistado? El mismo hotel que Rusia, la habitación… No, tendría que haber sido casualidad, era imposible, aunque en mi conciencia, estaba aterrado. Tenía que corroborar cuanta gente había, no podía apostar a mi vida, y menos quedarme allí mucho tiempo más si confirmaba los hechos ¿Me estaba volviendo loco? salí a los pasillos y mi corazón casi se desprende de mí. El hombre de las buenas noches estaba en los pasillos, cerca de unas habitaciones más altas de número, tocando para ver si se hallaba alguien allí. Baje apenas la mirada y pude observar a un hombre levantando algo del suelo.
-“Ayúdame por favor”.- Murmuré, pero fue en vano. El hombre de las buenas noches lo sabía, sabía que estaba ahí, simplemente era parte del juego, de ese horrible juego en el que me metí con Satanás, pero ya era tarde, ya no había vuelta atrás. Se acercó hacia mí mientras le dictaba al hombre de la habitación 807 esa frase suya que muy bien yo ya conocía.
-“Buenas noches”.- El otro sujeto ni se percató de lo sucedido.
Entonces me empujó contra el suelo del cuarto, y mientras me arrastraba, mi mente se despedía de mí, y quedó solo mi corazón. Ahí entendí que aquella noche el deudor no tenía que pagar con dinero, sino con el alma.
-“Me debes algo”, dijo, mientras limpiaba su arma enfrente de mí.
Nunca había rezado, pero las misas los domingos de niño, me hicieron recordar las plegarias por mis pecados hacia Él.

P.D: Trate de achicar lo mas que pude el uso de palabras y usar detalles solo en lo principal y aun así se me alargo mas de lo debido. Ojala que le guste y le pido disculpas. 


1 comentario:

  1. Es evidente el intento de construir un relato que fuera más allá de lo literal e involucrara al lector de manera activa; sin embargo, la historia resulta confusa (repensar la lógica causa-consecuencia). No es extenso por la cantidad de palabras sino por información innecesaria; desaprovechás el uso de indicios. Además, no contribuyen a darle claridad los errores de expresión, que son muchos.
    Están logrados el extrañamiento y la verosimilitud. El tiempo es lineal.
    Rever tiempos verbales, puntuación y párrafos, rayas de diálogo (ubicación y forma: deben ser rayas no guiones; además, la primera abarca 5 párrafos, acá tendrías que haber utilizado otra forma para señalar que todo eso era lo que le estaba diciendo a su interlocutor), ortografía, vocabulario (repeticiones; “dentro mío” por “dentro de mí”).
    Nota: 6+

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