miércoles, 31 de octubre de 2018

"Que esconden las estrellas" - Fabrizio Scravaglieri



“Que esconden las estrellas”


Hasta a mi me sorprende como nunca en mi vida a pesar de estudiarlas y verlas cada noche tantos años, aun no entiendo el mundo de las estrellas que alumbran el cielo nocturno. Con esto no quiero decir que no comprendo cómo nacen o como se forman, tampoco por que brillan, ni porque solo se ven por la noche. Sino, la infinidad que hay de ellas en el universo y el porqué son tan esenciales para formarlo, para mí, ese es el gran misterio que tienen y que anhelo descubrir o conocer.
Trabajo en el campo y a pesar de que hay gente que piensa que soy muy ignorante,como el comerciante que compra mi cosecha, soy una persona que le gusta leer mucho. Sobre todo leo de astronomía, gracias a mi padre, que ahora ya no esta conmigo hace ya mas de dos años, pero que lo recuerdo siempre con gran orgullo por lo bueno e importante que fue en mi vida. Él me compro cientos de libros cuando yo era pequeño,y a pesar de lo poco que teníamos, el siempre priorizo eso, ya que no lo veía como un gasto de dinero.
En fin, mi historia empieza cuando tuve que dejar el campo. Entonces, un día salí en mi camioneta rumbo a la ciudad, en busca de cosas, como lo hago semanalmente hace varios años. El mismo camino, los mismos puentes, la misma ruta solitaria donde se relatan muchas historias diversas. Como avistamientos de ovnis o luces extrañas en el cielo, pero la verdad que jamás vi nada. Ese mismo día quería llevar a mi hijo conmigo, pero no me acompaño, se quedo con su hermana y su madre que es mi esposa, a realizar tareas en la granja, y me pareció bien así que fui solo.
Planee salir de noche mientras mi familia dormía para llegar y volver temprano. Al día siguiente, comencé el viaje, y la ruta estaba resbaladiza por culpa de una llovizna intermitente y como siempre no había ningún auto. Conducí como dos horas, hasta que llegue al tercer puente y saliendo de el se me cruza una cabra y me sorprendió, provocando que la camioneta volcara y terminara debajo del puente donde los arbustos eran frondosos y tupidos. Luego de dar  varias vueltas quede desorientado, y en un momento perdí el conocimiento, cuando logre despertar descubrí que estaba atrapado en cubículo de la camioneta, no podía sacar mi brazo y pierna derecha. Hice muchos intentos para zafarme pero no lo logre. Estaba agotado y mi otro brazo tenía un gran corte, quede boca arriba y antes que termine la noche me volví a desvanecer mirando las estrellas.
Cuando amaneció desperté con mucha sed, y después de varios minutos intentando tome mi mochila que estaba atrapada entre los fierros. Saque una botella de agua y bebí, el día fue muy agotador y frustrante, espere y espere que alguien me encontrara, pero todavía no era tiempo para que mi familia se preocupase por mí. Antes que cayera la noche creí que no iba a aguantar más e iba a morir ahí mismo.Pero cuando el sol se fue el cielo se ilumino con millones de estrellas. Yo estaba desperanzado, estaba por rendirme cuando una de las estrellas más brillante que había en ese cielo, me habla con una voz muy similar a la de mi padre, y me dice que esté tranquilo y que ella me acompañaría en esta ocasión hasta que me encuentren. La noche pasó rápido, pero antes que amaneciera me dijo que:- ella estaría ahí siempre, aunque no pueda verla de día.
Casi no dormí del hambre que tenia, pensaba en todo momento si esa estrella era mi padre, o yo estaba alucinando, pero se oía tan real y parecía conocerme.
La segunda noche volvió a hablarme, me dijo que mi tiempo se estaba agotando pero no era el de mi vida, sino mi tiempo debajo de ese puente, que mi familia me estaba buscando y que pronto llegarían. Cuando escuchaba esa voz me tranquilizaba, me llenaba de recuerdos agradables, me sentía fuerte; recordaba las mañanas en familia, el aire del campo fresco con olor a cosecha nueva, mi padre me decía que cuando el no este presente para ayudarme, encontraría la manera de llegar de todas formas a mi por cualquier medio, y en este caso yo creía que él lo estaba haciendo desde las estrellas.Ya que, eran todo lo que podía ver estando atrapado, entonces serian a lo que le prestaría mas atención, y también porque sabía lo que ellas me atraen y significan para mí. Esa última noche la estrella brillo más que nunca y no me permitió dormir.
A la mañana siguiente llegaron por mi.Me auxiliaron y pude reencontrarme con mi familia.Me recupere, estuve en el hospital varios meses y cuando salí, reorganice todo mi trabajo y mi vida.
Ya de vuelta en mi granja le conté a mi familia lo que había vivido, y desde ese momento no pasamos ni una noche sin contemplar ese maravilloso cielo sembrado de estrellas tratando de ubicar la que vi y que salvo mi vida ya que pareciera que se hubiese apagado. Pero sentía en lo más profundo que cuando la necesitase ella estaría ahí brillando para mí. Como hacia mi padre, él estaba siempre presente en los momentos que nadie estaba.
Pero hasta que quiera hacerse ver de nuevo seguiré pensando, que me esconden, que tienen para brindarme y si algún día podre conocerlas mejor.





Habitacion 808 / Vega Mauricio




            -Voy a hacer sencilla la razón por la cual estoy acá en Rusia. Por asuntos laborales me toco viajar, tenía que encargarme de que los envíos iban a ser perfectamente hechos y que no vaya a haber ningún defecto.
            Ya en el hotel, que no se veía para nada bien, tuve que llenar  un formulario en la recepción y ahí note que solo se encontraba una sola persona en el hotel, un hombre de antigua edad comiendo tostadas, pero  en el momento que la recepcionista estaba dándome la llave para mi cuarto, una persona que se veía apurada, se abalanzó hacia el mostrador. Sin pedir permiso tomo sus llaves y con rapidez se fue por los pasillos. Fue tan brusco este suceso, que ni siquiera pude distinguir su cara pero aun así, ni una mísera disculpa pude escuchar.
La caminata que había hecho me dejo exhausto y decidí que no iba a cenar. Ya a punto de entrar a mi cuarto, un despiste con las manos hizo que se me caiga la llave del cuarto y mientras las levantaba, escuche una palabra que no pude distinguir y  por algún motivo no podía dejar de estar encorvado, no podía moverme por más fuerza que hacía, la desesperación apareció en todo mi cuerpo ¿Qué había sido aquello que escuche? ¿Qué es esto que no me deja levantarme? No había perdido la calma por completo y fue en ese instante que, lo que parecía la voz de un hombre, me deseaba las buenas noches y por alguna razón, me pude levantar y ver como este hombre, alto y firme, entraba con alguien al cuarto, parecía más bien como una sumisión que un acuerdo. Me intrigo más este hecho que el momento que estuve congelado, porque sentí que no tendría que haber presenciado ese momento. Me deshice rápido de este pensamiento, cuando unos sonidos fuertes pero inentendibles me llamaron la atención. Provenían del cuarto 808, a la izquierda del mío. Los ruidos disminuían su volumen, pero mi curiosidad fue más fuerte y aplique una técnica que me había enseñado un gran amigo del secundario y consistía en tener la base de un vaso amplio en el oído y por el otro extremo recibía todas las ondas de sonidos, que se concentraban en la base, y de esa manera poder escuchar mejor y con facilidad. Cuando lo hice el horror enseguida se apodero de mí. Obviamente lo audible no era de lo mejor, pero se podía conectar las palabras y formar contextos. La misma voz del hombre que me saludo, pedía algo que el otro le debía de forma obligada, que, al parecer este hombre no tenía.
            Fue entonces, que hubo pocos segundos de silencio, hasta que el deudor, empezó a rezar por su vida y sus pecados, pero sin poder terminar porque el hombre de las buenas noches, no tardo en disparar. Mis ojos se cerraron en la misma sintonía que el disparo, y quede anonadado por no más de 5 minutos, pero que pasaron como vidas. Para mi sorpresa mi reacción fue rápida, inmediatamente deje el cuarto y me asome al pasillo, no había nadie y la puerta de la habitación 808 estaba semi-cerrada y sin pensar mis acciones, entré apurado y quede atónito al ver lo que había delante de mí: era mi propio cuerpo y algo se quebró dentro mío y el equilibrio  se desprendió de mí, y tropezando al pasillo, vi algunas personas asomarse.
            Luego de esa noche, la policía tomo mis datos y de sus investigaciones dedujeron que era inocente, pero yo no puedo entenderlo hasta la fecha, perdí la cordura, y es por eso que recurrí a usted Madame…
-Méchant.
-Méchant, me hablaron bien de usted, de su conocimiento “ilimitado” y demás, lo que no pude entender fue acerca del pago de la sesión.
-El pago es su alma.
-Madame, no andemos con tonterías que no tengo tanto tiempo, vine aquí por trabajo, no por estupideces.
A pesar de mi forma de actuar, ella permanecía seria.
-El conocimiento infinito se puede obtener, pero se paga con el alma. Podrá sacarte de cualquier duda, pero el equilibrio del universo tiene que estar intacto, y los mortales no tienen que andar jugando con las manos de Dios.
-Insólito, siento que está jugando conmigo pero acepto el desafío de no asustarme ante sus palabras.
En ese instante las puertas se cerraron con fuerza, y las paredes se achicaron, para mi terror, sus articulaciones sonaban a cada rato, con movimiento que me perturbaban, parecía alguna especie de metamorfosis, temí lo peor.
-Ahora tu cuerpo no te pertenece, ya no eres amo ni señor de “él”, sino de nosotros, ahora, estas en el imperio caído y no hay vuelta atrás. Sin embargo, voy a explicarte que fue lo que ocurrió.
Ella seguía calmada a pesar de citarme al mismísimo infierno, y yo, preparaba mis piernas, ya no me importaba la razón de lo que paso con mi suceso, simplemente trato de localizar una salida.
-Entraste en la franja de los multiversos, ustedes los mortales están tan cerca pero tan lejos de tener cohesión con estos que a veces, ignoran la imaginaria colisión de estos univ...
Así como un venado escapa de un león, sin mirar atrás y con una buena dosis de adrenalina, me dispuse a correr hacia la ventana que estaba a unos cuantos metros hacia mi derecha. Una risa demoníaca que parecía solo presenciar mi escapatoria, citó unas palabras de un lenguaje que desconozco, y se esfumó ante mis ojos después de haber conseguido salir.
            Una paranoia desconocida totalmente por mí, empezó. Veía cosas extrañas y, por momentos creía que alucinaba. Mi cabeza se destruía lentamente por todo esto y entonces decidí tomar un avión hacia Tierra del Fuego.
            Llegado a mi destino, busqué un lugar donde alojarme.
-“Vidic Spa & Hotel”, que se pudran los del trabajo- pensé e inmediatamente arrojé mi celular a la basura.
            Ya era tarde y solo quería despejarme, creer que todo había sido que me habían puesto algo en la bebida o lo que fuese, pero nada ligado con lo real. Me abalancé contra el mostrador y tomé la primera llave que vi mientras dejaba unos billetes arriba de este.
            -Habitación 806, habitación 807, es aquí, habitación 808.- Me sorprendí a mí mismo con la velocidad que coloque las llaves, como si ya las conociera.
            Me dispuse a desempacar hasta que me congelé, ¿Cómo pude ser tan despistado? El mismo hotel que Rusia, la habitación… No, tendría que haber sido casualidad, era imposible, aunque en mi conciencia, estaba aterrado. Tenía que corroborar cuanta gente había, no podía apostar a mi vida, y menos quedarme allí mucho tiempo más si confirmaba los hechos ¿Me estaba volviendo loco? salí a los pasillos y mi corazón casi se desprende de mí. El hombre de las buenas noches estaba en los pasillos, cerca de unas habitaciones más altas de número, tocando para ver si se hallaba alguien allí. Baje apenas la mirada y pude observar a un hombre levantando algo del suelo.
-“Ayúdame por favor”.- Murmuré, pero fue en vano. El hombre de las buenas noches lo sabía, sabía que estaba ahí, simplemente era parte del juego, de ese horrible juego en el que me metí con Satanás, pero ya era tarde, ya no había vuelta atrás. Se acercó hacia mí mientras le dictaba al hombre de la habitación 807 esa frase suya que muy bien yo ya conocía.
-“Buenas noches”.- El otro sujeto ni se percató de lo sucedido.
Entonces me empujó contra el suelo del cuarto, y mientras me arrastraba, mi mente se despedía de mí, y quedó solo mi corazón. Ahí entendí que aquella noche el deudor no tenía que pagar con dinero, sino con el alma.
-“Me debes algo”, dijo, mientras limpiaba su arma enfrente de mí.
Nunca había rezado, pero las misas los domingos de niño, me hicieron recordar las plegarias por mis pecados hacia Él.

P.D: Trate de achicar lo mas que pude el uso de palabras y usar detalles solo en lo principal y aun así se me alargo mas de lo debido. Ojala que le guste y le pido disculpas. 


Chiara Gómez Ares - "Enjaulado".

Suena el despertador y yo sigo mirando el mismo punto en el techo, no pude pegar un ojo porque mis pensamientos me aturdieron toda la noche. Las secuencias se repetían en mi cabeza y las palabras, aún, me siguen apuñalando el corazón. Dicen que las acciones duelen pero yo creo que las palabras son la peor veneno para lastimar a alguien y nosotros las usamos sabiendo eso, la raza humana es lo peor que hay.
El grito de mi madre para que baje a desayunar hace que salga de mi transe, miro la hora, tarde de vuelta. Me levanto y digo miles de profanidades por lo bajo y salgo de la habitación. Ah, por cierto mi nombre es Colton Lewis y ésta historia los va a irritar tanto como a mi.

Todo comenzó hace 6 meses cuando por el umbral de la puerta del instituto pasó el chico nuevo, Ian Brown caminaba firme observando un punto fijo hasta  que su mirada llego a mis ojos. Ese segundo me pareció eterno, recuerdo que cuando vi note su tristeza con una mezcla de enojo en sus ojos. El timbre del inicio de la clase me saco de mis pensamientos y entre al aula de Literatura, el tema que trataríamos sería la lectura y el análisis de la novela Romeo y Julieta , cuando de repente ,la puerta del aula se abrió, era Ian y el rector quien lo presento a la clase.
Pocos bancos vacíos había, solo había lugar al lado mío, se sentó. Un silencio profundo nos separaba, pero no podía olvidar su mirada. Con el correr de los días empezamos a conocernos, vivía muy cerca de mi casa, así que nos volvíamos caminando juntos.
Un día algo cambio estábamos en una fiesta de halloween, transcurría la noche con tranquilidad tomábamos una trago y Emma, una de las chicas más bellas de nuestro instituto se le acercó a Ian, no pude soportar la situación y fui directo a la salida, un sentimiento había aflorado en mí y no sabía que me sucedía. Mientras caminaba hacía mi casa recordaba un amigo de la primaria llamado Taylor, con él tuve el mismo pesar que ahora. Mi corazón sabia pero tenía miedo de admitirlo y cómo eran las cosas en este mundo, el rechazo es la herida emocional más profunda y yo no quería sentirla pero tampoco iba a crear una máscara para protegerme de lo que soy, no quería huir, no quería fingir. Deshecho los pensamientos tan pronto cómo llegan y me voy a dormir.
Al otro día entro a la clase y veo como Ian entra con una sonrisa, me saluda, hago un ademán con la cabeza y sigo mirando mi libro. Al tocar el timbre del recreo se me acerca, aunque trate de evitarlo, fue imposible, no podía mirarlo a los ojos, fue ese mismo momento que me preguntó que me pasaba, se me cruzaron por la cabeza muchas excusas, pero preferí ignorar mis sentimientos y evadí su pregunta, así fue por días.
Se canso de mi indiferencia y apareció en el cerco de mi casa, tuvimos una discusión, la tensión empezó a elevarse hasta que se me escapó decirle que no soportaba verlo coqueteando con otras personas que no sea yo y el silencio invadió. Su respuesta inesperada fue un beso.
Uno de esos que te tocan el alma y hacen que te pongas nervioso. Olvidé todo lo sucedido antes, en ese preciso momento no me importo el rechazo, mi familia, lo que dirán, solo me importaba él y cómo yo me sentía. Pero con todo lo bueno viene lo malo y así fue, mi padre abrió la puerta, justo en ese instante, sabía que cuando ingresará a casa lo peor debía soportar, sus reproches, no quería ni pensarlo, solo me hubiese gustado que el tiempo se hubiera detenido. Lo había anhelado tanto y en un segundo todo se derrumbó.
Me despedí rápidamente de Ian y entré. Se entero toda mi familia retrógrada y me prohibieron tener algún tipo de relación con él, hice caso omiso a todas sus palabras hirientes. Estaban tan cegados y encerrados en su formas prejuiciosas de ver las cosas diferentes a las que les inculcaron que no se fijaron en lo que yo sentía.
Lo vi a escondidas por dos semanas hasta que se me ocurrió una tarde preguntarle por su pasado, el ambiente cambió rotundamente. Se levantó me contestó con una excusa cortante y se fue. Una sensación extraña recorría mi cuerpo, al llegar a mi habitación busqué información sobre su colegio y una tapa de diario virtual con el título “ Alumno muere hay 3 acusados”, no podía creerlo su nombre estaba allí escrito, la confianza ganada se rompió. Y me pregunté, ¿realmente lo conozco?¿realmente me conozco?

Y acá estoy desayunando con mi familia, recordando todo lo que pasó. Suena el timbre y sabía que me venía a buscar, abro la puerta y saludo con un beso a Emma que me espera sonriente para ir al instituto.



"Un mundo sin JUSTICIA" - Milagros Benitez


   Mery, era una chica muy alegre. Tenia muchas amistades y un novio con quien compartir su vida entera. Un día, se fue a la casa de su amiga, para realizar un trabajo y no volvió mas. Pasaron días y la policía no encontraba respuestas, por eso cerraron el caso y quedo impune.
   5 años después ,una tarde de un miercoles,Stacy preocupada por no conseguir un trabajo estable, imprime  varios currículums repartiéndolos y pegándolos en cada vidriera que veía. Un día le llego un correo de un tal Nick notificando una cita de entrevista para una inmobiliaria, ella muy contenta acepta. En el día de la entrevista, para empezar, le encargaron una casa enorme y antigua por revisar. Todo el pueblo rumoreaba por ese hogar, pero a Stacy no le importaba , le gustaba mucho los misterios.
   Llego el día tan esperado y ansioso , que se baño, se cambio, agarro sus cosas y se fue ,todo a la velocidad de la luz. La joven se quedo paralizada al ver lo que tenia en frente de sus ojos, pero también tenia mucha intriga. Al entrar sintió mucho frío y se descompuso con el olor a  putrefacto que había. Era muy oscura, sola, polvosa, llena de hiervas, el viento soplaba en el patio y la azotea, las habitaciones olían a humedad, las telarañas, el polvo y la pintura de las paredes se había caído en partes, las puertas y ventanas parecían mirarte desde sus huecos, solo había un cuarto con candado, parecía ser secreto. Una casa totalmente abandonada hace años.
   Su primera noche fue tranquila hasta las 2:30 AM . Stacy se encontraba durmiendo en uno de los cuartos,  cuando se escucho un fuerte golpe hacia la puerta, pego un salto atemorizada, pero no se detuvo ,se fue a fijar lo que realmente pasaba porque no creía en esos rumores tan “bobos” que decían. Caminando por el pasillo, alguien le susurro en el oído, pero no de esos que asusta sino pidiendo ayuda. Pálida y sorprendida se quedó en una esquina observando como la puerta que tenia candado se abría despacio. Ella al principio dudo en entrar pero se mando de una. Ese cuarto era rosa, “niña”, pero al fijarse la pared de su izquierda no se trataba de una niña tierna, "feliz", sino de una adolescente que sufría mucho. Encontró un diario que relataba sus días cotidianos. Sentada en la cama, seguía leyendo y lloraba desconsoladamente, sintiendo pena y lastima por esa muchacha. Al fin y al cabo decidió buscar información, para poder hacer justicia.
  Stacy se encontraba en un bosque, un bosque realmente temeroso.
-¿¡Hola ¡? – dijo Stacy confundida y a la vez asustada.
*ruido de alguien caminando hacia ella*
-¿Quién esta ahí?
-¡Ayúdame! – dijo llorando la muchacha – e,e, él me hizo daño.
- ¿Tu eres la chica del diario verdad? – dijo sorprendida -¿Quién te hizo todo eso?¿Quién es él?
- Él me hizo daño, mucho daño -apuntando el árbol, donde se podía visualizar un corazón con dos nombres.
*Stacy mira donde le apuntaba y al regresar la mirada hacia la chica ya no estaba mas*.
- …
- …
-Que sueño raro. ¡Tengo que encontrar ese corazón! - dijo segura.
  Releyó el diario y busco el día que la joven se fue al bosque. El chico que aparecía en el corazón, con el que paso toda la tarde era Aarón Janer. Busco información sobre el chico y encontró datos verdaderamente importantes. Este se había mudado a Paris, y lo mas extraño es que fue el día posterior que desapareció Mery. Saco su anterior domicilio y su contacto. Al conseguir su dirección, decidió ir. Cuando llego se encontró con la madre. Stacy se hizo pasar por su amiga, la invito a pasar y mientras tomaban café le contaba los estudios exitosos de su hijo, y que esperaba ansiosa su regreso. Cuando Stacy toco el tema de Mery, la madre se puso tensa y nerviosa. Llorando descaradamente le cuenta que tenía muchos problemas de salud, y que con cada chica que estuvo terminaban  desapareciendo. Fue muy incomodo ese momento.
  Por las noches, tenía el mismo sueño pero en diferentes lugares. Pero el que mas soñó fue en basural. A veces tenia visiones donde paseaban , pero pensó y en realidad le estaba mostrando donde verdaderamente estaba su cuerpo. Sin duda alguna , el siguiente día fue a ese basural y dicho y hecho encontró el cuerpo descuartizado en un pozo. En su cuerpo habían marcas de brutales violaciones, fusilamientos con diversos artefactos y tenia un símbolo raro sobre su brazo. Y sus manos escondía un papel que decía te toca a ti, te estoy vigilando . Ella estremecida quema ese papel y se va rápido a su casa. 
  Era un domingo por la tarde , no volaba ni una mosca. Se hacia mas oscuro, y menos personas recorrían la ciudad. Stacy se encontraba en su oficina analizando toda la información. Por momentos se sentía observada por la ventana. Se acerco y vio a una persona todo de negro, empezó a temblar de miedo que se alejo. Se fue directo hacia la cama a dormir.
Pasó una semana, Stacy dejo de lado el tema de Mery, para relajarse. Cuando de repente escucha y ve algo que le hizo poner piel de gallina. Se trataba de la madre de Aarón, había aparecido muerta en su casa con el mismo símbolo que tenia Mery. Y eso no es todo, encontró el diario todo tachado, tirado en su cama. Un ruido que vino de la cocina, la inquieto. Había un silencio, hasta que de pronto empezó a gritar, le taparon la boca y la golpearon. Desde ese momento no tiene nada claro, solo esos ojos claros.
 Confundida se despierta en un paraíso negro , con flores negras, calaveras y CHICAS con el mismo símbolo. Ahora lo recuerda todo, ese mismo hombre que le había enviado un correo, el hombre que mato a todas esas chicas inocentes,el hombre que se hizo pasar por dos personas a la vez, el hombre de ojos claros.
  Esto le paso a Mery ,Stacy y a muchas chicas inocentes mas. Por eso te lo cuento yo, que sigo viva.
 "Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se práctica a plena luz del día".







Mujer valiente- Bruno Raiponeri












MUJER VALIENTE

 Perdida. Lleva consigo un montón de muertos. Tanto humanos como unos indefensos animales fueron víctima de su furia y desamparo. Se encuentra en el medio de la mismísima nada. Ella camina sin saber cuál es su destino, ni a dónde llegará. Su supervivencia depende de sus cruces con animales y ríos para matar la sequedad. Se dirige enfurecida y por sobre todo, solitaria.  Ella misma sabe que no le quedan muchos años. Aunque no se la nota preocupada por ello. No le teme a la muerte. De hecho, es lo que desea hace rato, pero a la vez se niega al suicidio ya que realizar esta acción le quitaría la imagen de mujer valiente y aguerrida que siempre dejó. De pelo lacio y brilloso de color castaño, de ojos verdosos únicos y bellísimos, con una boca envidiable y un cuerpo que atrae todas las miradas. Tiene una belleza admirable. Ahora se encontraba descalza y llena de ampollas, en su cara predominaban los raspones y moretones. Sus piernas tenían un sinnúmero de raspones. Su cara se encontraba pálida, y su cuerpo iba agarrando cada vez más debilidad a medida que avanzaba sobre sus pasos. Pero a pesar de todo ella nunca perdió la belleza y la valentía. ¿Pero qué puede haber ocurrido para que en pleno siglo IX, una mujer con esa belleza termine en la miseria?

  Elizabeth fue el nombre elegido por sus padres. Sus padres eran nobles de clase alta. Desde muy chica ya se llevaba todas las miradas por su increíble belleza. Su llegada al mundo tuvo mucha repercusión en el pueblo en el que vivían, ya que el hecho de ser hija de dos personas bastante importantes de la zona la hacía conocida entre ellos, pero también era muy conocida por su encanto. Los años pasaron, Elizabeth creció y maduró.

  Ya cumplidos sus catorce años, ella se encontraba incluso más espléndida que antes. Eli (cómo le decía su padre) en este tiempo adquirió un carácter bastante particular y no habitual de una mujer de padres nobles y con lindura impresionante. En el pueblo ya no se hablaba solo de ella por su belleza, sino que se comentaba de sus extrañas actitudes. Sus padres ya la daban cómo un caso perdido. Elizabeth no se sentía parte de ese mundo. Es decir que no compartía para nada todas las costumbres de la gente que la rodeaba. No soportaba para nada el hecho de por ser mujer, sentirse inferior a los hombres. Ella sola luchaba por hacer cosas que solo los hombres podían hacer, pero nadie, absolutamente nadie, la seguía. De hecho, a los once años Elizabeth se escondió y participó en una pequeña guerra de pueblos. Sus padres al ver sus heridas, la dejaron encerrada por varias semanas. No tenía ningún amigo. Es que las demás chicas la detestaban. Decían que ¿cómo semejante mujer de padres importantes y con una belleza inexplicable podía comportarse de esa forma? Nunca tuvo actitudes propias de una princesa. Le gustaba andar descalza, sin vestido, pelearse, comer ordinariamente, no higienizarse seguido, y entre otras actitudes que mayoritariamente poseían los hombres.

 Cuando tenía casi catorce, su padre le asignó y le presentó a un hombre con el que debía casarse. Ese pobre hombre fue víctima de la lucha de Elizabeth contra el sistema en el que vivía, y apareció muerto al día siguiente. Lo mismo sucedió dos meses después, cuando sus padres le presentaron un lindo y buen muchacho, pero ella solo para hacerse sentir y por estar en contra de la imposibilidad de elegir, actuó de la misma manera de la que hizo con el anterior hombre. La única y gran diferencia, que ella no sabía, era que ese muchacho era el hijo del rey de la ciudad más poderosa que se encontraba cerca de su pueblo. La noticia fue corriendo de a poco, y se fue expandiendo como una plaga. Unas semanas después la noticia le llegó a los reyes de la gran ciudad. Un mensajero les dijo que su hijo estaba muerto, y que su muerte había sido causada por el rey de un pueblo cercano. Claro, la noticia de que la hija lo había matado había durado poco, ya que nadie creía como una joven y bella mujer podía ser capaz de hacer semejante cosa. La cuestión fue que, las ciudades entraron en plena guerra. No duró más de un día en tener vencedor. Los militares de la gran ciudad invadieron el pueblo destruyendo y matando todo lo que se les cruzaba. No quedó nada ni nadie. El rey, la reina, los campesinos... Bueno no todos corrieron con la misma suerte. Elizabeth anticipó que esto podía pasar, y por más valiente que sea una persona, en esa guerra no se iba a salvar nadie del pueblo. Entonces, muy astuta, se llevó un poco de comida, agua y emprendió viaje. Ella no sabía hacia donde se dirigía, pero estaba orgullosa. Es que, por más que algo de dolor sentía por su familia y su pueblo, sentía mucha satisfacción, ya que sentía que demostró el poder que puede tener una mujer, al provocar semejante guerra. Ella, solitariamente, siempre luchó por sus derechos, y sintió que al fin pudo demostrar lo que una mujer es capaz. Por eso, caminando aislada del mundo, no le teme a la muerte, porque ya cumplió con su deber, el de hacerse ver no solo por su belleza sino por su valentía y personalidad.    

martes, 30 de octubre de 2018

Ana destructiva- Lara Sosa.

Minerva, una adolescente de 15 años, fuerte por fuera frágil por dentro, con un pasado triste. Sus padres se separaron cuando era muy chica, hija única, siempre le dieron todo, le cumplían todos los caprichos. Tuvo una infancia no muy linda la cual ella nunca quiere recordar. Jamás se sintió una elegida siempre el último orejón del tarro. Estaba atravesando la etapa adolescente, la cual ella denomina como la peor de todas. Había pasado muchas desilusiones, no solo con el amor sino también por amistades y familiares. Estaba harta de todos sus problemas, la mayoría de la gente le preguntaba -¿Qué problemas podes tener vos con 15 años?-. No saben las cosas que puede atravesar un adolescente, los adultos muchas veces son bastantes ignorantes.
Ella estaba cansada de la misma rutina todo los días. Se levantaba 6:30, ponía su mejor cara con el ceño fruncido e iba directo al colegio; estaba cansada de ver a los mismos profesores de siempre, a sus compañeros que no paraban de gritar a las 7 de la mañana, estaba cansada de ella misma.
Finalizaba el horario del colegio y se iba directo para su casa, se encerraba en su cuarto horas y horas. Muchas veces se ponía triste sin saber el porque, su madre en vez de contenerla y ayudarla para encontrar la solución la trataba de loca. Con los años Minerva entendió que los juguetes, la ropa y demás no era lo más importante en la vida. Ella realmente necesitaba la ayuda de su madre. A su padre ni lo nombramos ya que desapareció cuando ellos se separaron.
Minerva atravesaba los típicos problemas que pasan todas las mujeres debido a los estereotipos que impone la sociedad, que me veo gorda, que tengo grasa de más en las piernas, que tengo estrías, que tengo esto, esto, esto y esto. Se criticaba demasiado, se pasaba horas quemándose la cabeza. Nunca pensó que esos problemas típicos se iban a volver muchísimo más graves. Se castigaba, se hacia daño constantemente. Se convirtió en una persona tóxica, se convirtió en lo que nunca quiso ser.
Encontró la salida para sentirse mejor, todo lo que ella comía duraba menos de una hora en su cuerpo, simplemente dejo de comer pero no sabía las consecuencias de su decisión. Pasaron los meses y ella cada vez más delgada estaba, los desmayos se hicieron más frecuentes, prácticamente ni grasa tenía. Terminó internada. Su madre lloraba al ver a su hija en ese estado de salud y lamentaba no haberle dado la atención que ella necesitaba, pero era demasiado tarde para lamentos. Minerva lloraba desconsoladamente, se quería ir, ella no veía lo grave que era su situación.  Lamentablemente su idea loca de dejar de comer se terminó, necesitaba ayuda y al fin la obtuvo. Se acabó su libertad, se acabó todo.
Fue duro al principio,fueron meses y años para hacerla entender, para hacerla salir de esa situación. Hubo costosas terapias, costosos días en los hospitales, costosas recaídas.  No servía de nada toda la ayuda que le estaban dando, ella prefería autodestruirse, se torturaba día tras día, no le importaba nada. Con el pasar del tiempo se desgastó, cada vez desaparecía más.  Las internaciones se volvían cada vez más frecuentes, la última fue la peor y la decisiva. Estuvo al borde la muerte.
Hasta el día de hoy no entiende como pudo sobrevivir. Tras varios años logró entender el mal que se estaba haciendo a sí misma, luego de largas y eternas terapias. Dejó de lado la idea de ser perfecta, entendió que la perfección no existió, no existe y nunca va existir. Abrió los ojos y comprendió que era una locura todo lo que hacía, no podía creer lo tonta que había sido todo ese tiempo, todo lo que se perdió, todo lo que no vivió.
La recuperación sabemos que no es nada fácil y más cuando se llega a un punto tan extremo. Estaba rodeada de médicos y de su madre todo el tiempo, la obligaban a comer y la controlaban. Eso a ella le molestaba bastante, pero era su culpa que sucediera todo eso, lo tenía que aceptar. Al fin y al acabo era para el bien de ella.
Los médicos y su terapeuta fue lo que la ayudaron a salir adelante ya que la apoyaron en todo momento. Hoy en día Minerva esta completamente recuperada y no permitiría volver a pasar por esa situación, aprendió a no lastimarse, sufrió pero entendió que ella vale muchísimo y que la vida la espera con muchos desafíos.

Océano silencioso- Lucila Caviglia



Soñaba. Estaba soñando con ese interminable océano que tanto llamaba su atención, con el viento frío que hacía bailar su pelo, con las olas furiosas que se alzaban pidiendo atención y rompían contra el mismo ponto*. Se mecían como si… “como si el mismo océano estuviera haciendo el amor con alguna cosa”.
Pero deseaba escuchar al océano moverse, a las olas romper, al viento silbándole en el oído.
Sintió una leve sacudida y el tacto de una mano cálida en sus mejillas manchadas de pecas. Abrió los ojos, saliendo de su ensueño, y no tardó en incorporarse. Un beso de “Buenos días” de mamá y un gesto para pedirle que se apure, que se le estaba haciendo tarde.
No hacía falta el lenguaje de señas para esas cosas.
Ese día estaba lloviendo, lo supo antes de abrir las cortinas, el aire era diferente. Cuando se pierde uno de los cinco sentidos, los otros cuatro se vuelven mucho más agudos, más sensibles.
Mientras se levantaba y caminaba pausadamente hacia el armario, su mente se transportó al pasado. Algo que solía pasarle muchas veces en el día.
Quiso recordar en que momento había aparecido todo ese silencio. Porque si, no había nacido sorda, hubo un momento en el que podía escuchar a los pájaros cantar afuera de su ventana, o a los relámpagos que hacían temblar toda la casa. Hubo un momento, en el que, al llevarse un caracol marino a la oreja; lograba oír al océano, oírlo mecerse. Eso hace no mucho tiempo, ¿dos, tres años tal vez?
Y entonces, todo comenzó a escucharse amortiguado, al principio como si se estuviera tapando los oídos con los dedos, luego comenzó a hacerse más grave, no respondía cuando sus padres la llamaban, ya no hablaba. El médico diagnóstico una hipoacusia postlocutiva profunda. Mucho no se podía hacer, salvo utilizar los aparatos auditivos, pero no le gustaba usarlos. La mayoría del tiempo permanecía todo el día sin ellos.
Entonces tuvo que aprender otra forma de comunicarse, leyendo los labios, el lenguaje de señas o escribir, que era lo más práctico para todos.
Muchas veces deseó ser como Karl Heidemann y su oído supersónico. Claro que eso lo llevó a hacer grandes locuras como el asesinato, pero para ella, era mejor escuchar todos los sonidos del universo, que no escuchar absolutamente nada.
Volvió al presente y desvió los ojos hacia el gran cartel que enseñaba a como hablar con las manos. Al principio le había costado mucho saberse cada uno de ellos, tenía que aprender a hablar otra vez, de una forma totalmente diferente. Ahora podía comunicarse a la perfección con un rápido movimiento de sus falanges,
Vio la puerta abrirse y en ella se asomó su papá, que moviendo las manos le dijo: “Tu leche se está enfriando”. Ella movió la cabeza en aprobación y se apuró en cambiarse.
Bajó corriendo las escaleras y se apareció en la cocina, ambos padres la recibieron con una sonrisa, un “¿Cómo dormiste anoche?” de papá, un empujón cariñoso de mamá para acercarla a la mesa seguido de un: “Come rápido que vas a llegar tarde a la escuela”. Hizo un gesto de no darle tanta importancia y se sentó.
La escuela. Era bastante difícil seguirles el ritmo a todas las clases, sobre todo cuando la mayoría del tiempo tenía que guiarse por los labios de los maestros. Muy pocos de ellos sabían el lenguaje de señas, al igual que sus compañeros de clase. Si le querían hablar, o le escribían o bien ella tenía que leerle los labios. Excepto algunos pocos, que se habían tomado las molestias de aprenderlo.
Volvió al presente. Vio a sus padres hablar, conversando entre ellos. Gran parte de las veces, al mismo tiempo que hablaban, movían las manos para que ella pudiera entender y seguir la conversación. Pero a veces no querían que ella entendiera, porque eran peleas que eran preferibles no escuchar o cuestiones que eran irrelevantes para traducir.  Ese día, ambos tenían el ceño fruncido, por lo que supuso que estaban discutiendo. Aún si ella no podía escucharlos, no le gustaba verlos pelear.

Subió hasta su cuarto, para preparar sus cosas antes de ir a la escuela. Al entrar, como si no tuviera control de su cuerpo, se dirigió directo y sin darse cuenta hasta su cama, en donde escondía una caja de madera vieja y poco colorida debajo del colchón. La sacó, se sentó en la alfombra y la abrió. Dentro solo había algunas cartas y fotos de sus viajes a la costa y muchos, muchos caracoles marinos. Todos de distintos tamaños, formas y colores. Los guardaba desde su última visita a la playa.

No entendía porque sentía siempre una gran necesidad por observarlos. Muchas veces se preguntó qué es lo que esperaba que pasara.  No iba a escuchar el océano, ni nada parecido, eso ella ya lo sabía. Pero sin embargo se llevó el caracol a la oreja, lo apoyó muy suavemente en su oído y sintió el tacto frío en su lóbulo izquierdo. Cerró los ojos e intentó recordar cómo era el sonido de las olas rompiendo contra el mismo océano. Y entonces comenzó a escucharlo, el ruido tranquilizador que hacían al mecerse y al elevarse y al romper contra sí mismo. Ahí estaba, el sonido del océano. Lo que había estado buscando.
Entonces abrió los ojos…y volvió a no escuchar nada.





*Ponto: en la mitología griega, Ponto era un antiguo Dios del mar preolímpico, hijo de Gea, la Tierra, y hermano de Urano. Según Hesíodo (que es un antiguo poeta griego) es una personificación del mar, por lo que al decir: “Contra el mismo Ponto” en esta historia, me estoy refiriendo al mismo mar.

domingo, 14 de octubre de 2018

"Un gran desierto" HAIKU (lisandro teper)

https://docs.google.com/document/d/1FUI8P0rLEvrMGjkvQ8rT9EzVLBYxzY_ci3Fhgnb7EqE/edit?usp=sharing

"Pensamientos de un viajero" - HAIKU - Alejo Mazza.

https://docs.google.com/document/d/1tw7aFx0hSKmrEwa8My4QCWPrL6j6ttei_uxEchxjsLI/edit

Haikus por Chiara Gómez Ares. "Una semana en el paraíso ".





"Viaje a la isla" por Mora Spadaro

https://sites.google.com/s/1IsndPzD5FjGv_ddoM6vhhsplRS5SaH6r/p/1P4mR8YcOoCvG4yvBwkAkd2P_WQ417yb0/edit
https://docs.google.com/document/d/1eWyB4rKwBuWmXx4I43GQ6YVVeS6_mQQPF2dteFq8f5Q/edit?usp=sharing

Aventura en la playa, Martina Batalla

El inmenso mar
moja mis pies al pasar,
me deja su sal.



Todas las tardes
el encuentro soñado,
al caer sol.



El tiempo enaltece
el amor vive
la vida juntos.


Fiel y travieso
amistad verdadera
ladra y juega.

 Naturaleza
sabia paz nos cautiva
el eterno amor.


Haiku : Unas vacaciones sin retorno (Gastón Bonanno) 4to 2da TM

Unas vacaciones sin retorno

                                          1) Ésta jornada
                                          hermoso atardecer,
                                          partimos pronto.

                                          2) Campo abierto,
                                      animales pastando,
                                   encuentro patos.
                                            3) Árbol enano,

                                            rotoso deshojado,
                                        podrido débil.

                                            4) Roto el  automóvil,
                                        estancados estamos,
                                     quedamos solos.

                                           5)Noche eterna,
                                           estrellas se ven,
                                         caen fugaces.

                                                                               Fin!

Viaje a Kiev (Haiku Catalina Fernandez Larre)




Esa tarde partí    

a Kiev desde Moscú     
tomando el tren









                                                                                                                       
                                                                                           







Mirando nada
       abrí la ventanilla
       sentí el vacío

                                                                                          







 El frío vino                                                             
    con un  triste rumor
    y me asustó.





                                                                                                   









De triste noche              
catorce obscuras horas con blanca nieve

















El tren inmenso                                              

se detuvo en Kiev                                    
llegue después