viernes, 23 de marzo de 2018

Bruno Raiponeri


UNA NUEVA ESPECIE                                         

Nombre: Bruno Raiponeri

Curso: 4to 2da T M

  A eso de las tres de la tarde en un día común y corriente de Abril en África, en una zona no habitada por el hombre, un señor fue de exploración por el lugar. Era una zona desierta donde casi ni animales había. El señor, biólogo, iba en busca de algún dato, o algo que le permita seguir con su exploración sobre las zonas desérticas y sus temperaturas, su naturaleza, y demás cosas que podían interesarle. Últimamente no venía bien en su laburo, no andaba encontrando algo que le interesara explorar e investigar con detenimiento. ¡Y vaya que encontró algo!

 Ya había decidido retirar la investigación de la zona, después de sacar muestras en la arena y de algunos insectos que habitaban por ahí, y ver que no había nada que sea de extrañeza o relevante en el sitio. Pero algo iba a cambiar, ya que el hombre había escuchado unos especies de ladridos de muy lejos. Se escuchaba pero como si vinieran de muy muy lejos, y así fue. No era que el hombre tenía un oído supersónico, sino que no había nada ni un sonido en el lugar entonces se escuchaba esos ladridos de lejos. Era como un ladrido de perro pero diferente a los demás. Era un ladrido más grave y más feroz que el de un perro normal. Al señor no le dio nada de miedo y fue hasta dónde venían esos ladridos. Le llamó la atención aparte, que era una zona muy rara para que habite un perro ya que no podía sobrevivir aparte que se preguntaba cómo había llegado hasta ahí. Se encontró tres animalitos nunca antes vistos, por lo menos por él. Eran tres, y el biólogo que de casualidad había llevado una jaula se llevó a uno de ellos para hacerle muestras. Después de hacerle varias muestras y analizarlo bien, descubrió que era una nueva especie. Era como una especie de perro pero más avanzado y más evolucionado. Tenía dos patas, una enorme cabeza y una larga cola. Era más ágil que un perro normal. Se podía desplazar de forma rapidísima. Se la arreglaba para autoalimentarse, y era muy inteligente.

 El señor biólogo lo llevó de vuelta a donde lo había encontrado y descubrió que, en vez de dos, había como cincuenta juntos de esa especie. En una semana se habían expandido y reproducido un montón. Pasaron los años y ocuparon gran parte del planeta y se siguieron reproduciendo y llegaron a todas partes del mundo. El biólogo luego, se volvió millonario por su exitosa investigación y logró el reconocimiento de todo el mundo como el descubridor de esta nueva especie.

 

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